Alimentación ecológica
Con el calor apetece empezar el día de otra manera. El café humeante se queda para el invierno y el cuerpo pide algo fresquito, ligero y que se prepare en un momento. Los desayunos frescos son justo eso: sencillos, agradables y con los mismos ingredientes de siempre. ☀️
En resumen
- El café en frío se prepara solo: reposa en la nevera y por la mañana está listo.
- Cacao, miel e infusiones funcionan igual de bien sin encender el fuego.
- Casi todo se puede dejar preparado la noche anterior.
- Acompáñalos con algo sólido y llegas de sobra hasta la comida.
En verano apetece otro tipo de desayuno
Con calor cambian las ganas, y también lo que le sienta bien al cuerpo a primera hora. Por eso en Tuladelia nos gusta darle la vuelta al desayuno cuando llega el buen tiempo.
Lo que apetece menos en julio
- El café bien caliente
- Una tostada contundente
- Cocinar con la casa ya templada
Lo que sienta de maravilla
- Algo frío desde el primer sorbo
- Que hidrate además de alimentar
- Dejarlo listo la noche anterior
Café en frío: así de fácil
Si preparas el café caliente y le añades hielo, se aguada y sabe más amargo. Prepararlo en frío desde el principio es igual de sencillo y el resultado gana muchísimo.

- Pon dos cucharadas de café molido suave ecológico por cada vaso de agua en un tarro de cristal.
- Remueve, tapa y déjalo reposar en la nevera toda la noche, unas doce horas.
- Por la mañana cuélalo con un colador fino o un filtro de papel.
- Guárdalo tapado: se conserva tres días, así que una jarra te da para varios desayunos frescos.
Queda más suave, más dulce y con mucho menos amargor, y admite de maravilla un chorrito de bebida vegetal. Si te apetece probar otras variedades, las tienes en café ecológico.
Cacao, miel e infusiones: los otros tres básicos
Lo mejor es que no necesitas cambiar de despensa. Son los ingredientes de siempre; solo cambia la forma de prepararlos.

- Cacao sin encender el fuego: el cacao en polvo con panela se disuelve muy bien en bebida fría si lo agitas en un bote cerrado. Ya viene endulzado, así que no necesita azúcar añadido.
- Miel, que se lleva genial con el frío: la miel de mil flores se integra mucho mejor que el azúcar, que se queda en el fondo del vaso. Para las infusiones, la miel de limón da un punto cítrico delicioso. Y que sea cruda tiene su porqué: te lo contamos en miel cruda sin pasteurizar.
- Infusiones bien frías: el hibisco, la menta piperita y el té verde con frutas silvestres ganan mucho macerados en frío. Tienes el método completo en nuestra guía de infusiones frías y maceración.
La receta que te resuelve la semana
Si de todos los desayunos frescos te quedas solo con uno, que sea este: se prepara en el mismo tarro en el que te lo tomas.
Café en frío con avena y miel
Ingredientes
- 150 ml de café en frío ya colado
- 4 cucharadas de copos de avena
- 1 cucharadita de miel de mil flores
- Bebida vegetal al gusto
- Fruta de temporada troceada
Preparación
- Mezcla el café, la avena y la miel en un tarro de cristal.
- Añade la bebida vegetal hasta cubrir y remueve bien.
- Tapa y deja reposar en la nevera toda la noche.
- Por la mañana añade la fruta y listo.
Otros tres desayunos frescos para ir variando
Con los mismos cuatro básicos salen combinaciones de sobra para no repetir en toda la semana.
🍫 Vaso de cacao frío
Cacao con panela batido en bebida vegetal muy fría, con fruta troceada al lado. El favorito de los peques de la casa.
🌺 Hibisco con miel y menta
Hibisco macerado en frío, miel de limón y unas hojas de menta. Acompaña de maravilla una tostada de pan de espelta.
🍹 Rooibos con fruta
Rooibos macerado con naranja o melocotón. Sin teína, así que también vale para los más peques.
Y si buscas algo sólido que acompañe, la avena es de lo más agradecido en verano, igual que las ideas que reunimos para los desayunos ecológicos de los niños.
¿Montamos tu desayuno de verano?
Café, cacao, mieles e infusiones ecológicas para preparar desayunos frescos toda la temporada.
Preguntas frecuentes sobre los desayunos frescos
¿Cómo preparo un café frío que quede suave?
Prepáralo en frío desde el principio, en lugar de enfriar un café caliente. Dos cucharadas de café molido por vaso de agua, doce horas de reposo en la nevera y colar. Queda más suave y se conserva tres días bien tapado, suficiente para varios desayunos frescos seguidos.
¿Los desayunos frescos alimentan igual que uno caliente?
Sí, siempre que lleven algo más que bebida. Acompaña el café, el cacao o la infusión con avena, fruta, frutos secos o pan y aportan lo mismo que un desayuno de invierno, con la ventaja de que sientan mejor con calor.
¿Puedo endulzar las infusiones frías con miel?
Sí, y es la mejor opción. La miel se integra en frío mejor que el azúcar, sobre todo si la disuelves antes en un poco de líquido. Las mieles suaves, como la de mil flores o la de limón, respetan el sabor de la infusión.










